La Polinesia (del griego,
múltiples islas) es un gran grupo de cerca de mil islas situadas en el centro y en el sur del Océano
Pacífico.
El término "Polinesia" fue utilizado en primer lugar por Charles
de Brosses en 1756, y fue aplicado
originalmente a todas las islas del Pacífico. Jules
Dumont d'Urville en 1831, en una
conferencia a la Sociedad Geográfica de París, propuso una restricción del uso de este
término e introdujo los términos adicionales Melanesia y Micronesia. Aún hoy se usa tal
subdivisión de la región insular del Pacífico.
Geográficamente y simplificando, Polinesia puede describirse como triángulo
de 30 millones de km2, con sus esquinas en Hawái (2), Nueva Zelanda (3) y la isla de Pascua (4). Los demás grupos principales
de islas situados dentro del triángulo polinesio son Samoa (5), Tonga y
las cadenas de islas Cook y la
Polinesia francesa (7). Fuera de este gran
triángulo está Tuvalu. Hay también
enclaves de población polinesia en Madagascar (malgaches), Papúa Nueva Guinea, islas Salomón y Vanuatu.
Hay dos tipos principales de islas: las llanas de formación coralina, como Tahití; y las elevadas, de formación
volcánica, como Hawái.
Las islas forman una región del mundo donde se encuentran una cultura que
genera sueños: los bailes de la Hula
Hula y la Haka, las faldas de
hierba, la vida tribal y la gente amorosa.
La historia registrada de Polinesia es una de las más recientes, comparadas
al resto del mundo. Los antepasados de los polinesios, provenientes de Indonesia, autores de la cultura lapita,[1]
migraron primero por Melanesia
hasta desarrollar una cultura de grandes viajes en sus piraguas dobles. Entre
los años 1600 a. C. y 1200 a. C. se desplazaron desde lugares como el Archipiélago Bismarck,[2] Vanuatu[3]
y Nueva Caledonia,
hasta Samoa, Fiji y Tonga.
El poblamiento de Polinesia se inició hacia el año 1000 a. C. a partir de Samoa,
verdadero centro de dispersión de la cultura polinesa. Desde allí ocuparon las
islas Cook, Tahití y Tuamotu y arribaron a las islas Marquesas[4]
en el siglo III; a Hawái y
Pascua entre el siglo IV y el siglo VI. A partir de Tahití,
llegaron a Nueva Zelanda desde el siglo VIII.
Las culturas y las civilizaciones de Polinesia y las islas del Pacífico
fueron conocidas por Asia, África continental y Europa después de la colonización de América.
Anteriormente, en el caso americano, es probable que los incas navegaran y comerciaran
intercontinentalmente con los polinesios de las Marquesas u otras islas de Oceanía,[5]
lo que puede explicar que el camote (Ipomoea batatas), planta americana, llegara
tempranamente hasta Nueva Zelanda. También es posible que hayan habido contactos
marítimos precolombinos entre Rapa Nui y la costa sur del actual Chile.[6]
Por otro lado, la gran isla de la costa oriental africana de Madagascar, fue colonizada por
pueblos polinesios que más tarde se mezclaron con individuos esclavizados de
origen africano dando lugar a algunas de las tribus malgaches.
Las lenguas polinesias forman parte de las lenguas oceánicas (parte a su vez de las
lenguas malayo-polinesias; las
lenguas más afines a las polinesias son las de Fiyi. Se consideran divididas en tres ramas:
- Lenguas de Tonga y Niue.
- Lenguas Polinesias Occidentales, en: Samoa, Tokelau,
Wallis y Futuna, Tuvalu y grupos polinesios de Micronesia (Kapingamarangi,
Nukuoro) y Melanesia (pequeñas
islas del nordeste de Papúa-Nueva Guinea e islas Salomón y
algunas de Vanuatu y Nueva Caledonia).
- Lenguas Polinesias Orientales, en: Hawaii, Polinesia Francesa (Marquesas, Tuamotú,
Australes), islas Cook
(excepto Pukapuka de lengua occidental), maorí de Nueva Zelanda; y el idioma rapanui en la isla de Pascua como la lengua más diferenciada.
Las dos últimas ramas se consideran formando un grupo 'Polinesio Nuclear'.